Una breve reflexión introductoria, ahora que la infodemia enfila su virus contra ETECSA

No convertimos nuestra crítica en un arma, por revolucionaria que digamos sea, si no descubrimos cuándo el mal que decimos conjurar mediante la crítica coincide con el mal que nos quieren provocar.

¿Cuándo la crítica honesta (o que dice serlo) debe manar de la lucidez del revolucionario (que dice serlo)?

Se va notando en el horizonte la formación de una nueva borrasca contra Cuba: entre la avalancha de dardos contra las instituciones, ahora una ofensiva contra ETECSA. Del enemigo nada debe asombrarnos, ni sorprendernos. Es decir, no tomarnos de sorpresa.

Es, aunque el término nada tiene de amable, una guerra. Del enemigo no esperamos, pues, sino acciones de lo que es: un enemigo. Algo diferente resulta cuando la ofensiva del enemigo comienza a coincidir con la crítica honesta (o que dice serlo) y que debe originarse en la lucidez crítica del revolucionario (que dice serlo).

¿Qué hacer cuando una institución nuestra o un error nuestro merece la crítica sanadora y oportuna?

Oportuna porque puede contribuir a remediar el desacierto o desfacer el entuerto, y sin embargo, coincide ostensiblemente con las matrices de una campaña ideológica y cultural enemiga que, evidentemente, no tiene la intención de mejorar nuestras instituciones, sino minar nuestra forma de vida y nuestra confianza, unidad y apoyo colectivo a una causa justa.

¿Autocensurar, amordazar la crítica?

No. No, porque entonces estaríamos gratuitamente añadiendo un dardo más al dardo enemigo: estaríamos privándonos de mejorar, restañar, enderezar.

¿Qué hacer cuando una institución nuestra o un error nuestro merece la crítica sanadora y oportuna?

Oportuna porque puede contribuir a remediar el desacierto o desfacer el entuerto, y sin embargo, coincide ostensiblemente con las matrices de una campaña ideológica y cultural enemiga que, evidentemente, no tiene la intención de mejorar nuestras instituciones, sino minar nuestra forma de vida y nuestra confianza, unidad y apoyo colectivo a una causa justa.

¿Autocensurar, amordazar la crítica?

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¿Autocensurar, amordazar la crítica?

No. No, porque entonces estaríamos gratuitamente añadiendo un dardo más al dardo enemigo: estaríamos privándonos de mejorar, restañar, enderezar.

Resulta de esta verdad una encrucijada, como el abismo de Caribdis, ante la cual debemos decidir cuál es nuestro camino. Una senda es equívoca: si el error puede ser subsanado, si otra acción debe ser emprendida, es crimen no tener la valentía de manifestarlo. En eso estamos de acuerdo quienes nos levantamos todas las mañanas con el propósito de seguir siendo revolucionarios.

¿Qué es necesario, sin embargo, meditar en el ejercicio del criterio?

¿Autocensurar, amordazar la crítica?

No. No, porque entonces estaríamos gratuitamente añadiendo un dardo más al dardo enemigo: estaríamos privándonos de mejorar, restañar, enderezar.

Resulta de esta verdad una encrucijada, como el abismo de Caribdis, ante la cual debemos decidir cuál es nuestro camino. Una senda es equívoca: si el error puede ser subsanado, si otra acción debe ser emprendida, es crimen no tener la valentía de manifestarlo. En eso estamos de acuerdo quienes nos levantamos todas las mañanas con el propósito de seguir siendo revolucionarios.

¿Qué es necesario, sin embargo, meditar en el ejercicio del criterio?

Creo que sigue vigente la lección de Bertolt Brecht de 1934 cuando advierte las dificultades para decir la verdad: el valor de escribir la verdad, la inteligencia necesaria para descubrir la verdad, el arte de hacer la verdad manejable como arma, cómo saber a quién confiar la verdad, proceder con astucia para difundir la verdad.

Obsérvese que ninguno de esos principios vale nada, es decir, no funcionan, si no están conjugados unos con otros. Y en el ejercicio del criterio que dice ser honesto y revolucionario podemos fallar todos los que nos presentemos como críticos honestos (o que decimos serlo) y revolucionarios (o pugnamos por merecer esa condición guevariana y superior del ser humano).

¿Qué elementos, entre otros muchos posibles, deben tenerse en cuenta?

La guerra ideológica enemiga juega, cuenta con, y aprovecha a su favor, el dilema que se le presenta a los pueblos y gobiernos que propongan, y sobre todo hayan emprendido, un camino contestatario al modo de vida capitalista. Lo vemos todos los días.

¿Qué elementos, entre otros muchos posibles, deben tenerse en cuenta?

La guerra ideológica enemiga juega, cuenta con, y aprovecha a su favor, el dilema que se le presenta a los pueblos y gobiernos que propongan, y sobre todo hayan emprendido, un camino contestatario al modo de vida capitalista. Lo vemos todos los días.

Ese dilema tiene un medular contacto con el tema de reflexión que vamos proponiendo. Como la hegemonía económica y cultural que imponen dificultad a la ruta emprendida (mediante la guerra económica, el bloqueo, el intercambio desigual, el saldo de la lucha de clases a favor de las élites, complots, atentados, asesinatos, guerras contra gobiernos que pretendan sacudirse de sus garras), entonces, consecuentemente, tales intentos se verán preñados de dificultades para avanzar en sus objetivos, y surgirá la necesidad de la crítica interna tanto para los errores y los fracasos propios, endógenos, como para las dificultades y los fracasos condicionados, provocados por esa misma guerra.

Es, en el orden político e institucional, lo que ocurre con la democracia, tan íntimamente relacionada con la crítica y la libertad de expresión: te exijo la democracia, pero te la obstaculizo. La exijo con la misma intensidad y denuedo como contribuyo a impedirla. Y así puedo afirmar que eres un Estado totalitario, que el sistema que intentas es un fracaso (el fracaso del socialismo, por ejemplo), y con el pretexto de no disfrutar tu pueblo de la democracia (que todo el mundo alaba, pero casi nadie tiene), —democracia que te impido construir—,

te hago una guerra múltiple que, a su vez, seguirá impidiendo que puedas lograrla alguna vez, y así hasta el infinito del círculo que vemos todos los días girar. Que gira no solo con el viento a favor del enemigo, sino del revolucionario que dice serlo, pero no comprende ni reflexiona en las dificultades que debe vencer para proclamar su verdad.

La crítica revolucionaria, que es lo mismo que decir socialista, debe partir, entre otras varias de igual importancia, de esas premisas. De una honda reflexión, aunque no hamletiana, paralizante, ante la responsabilidad de la crítica. Pero responsabilidad no puede significar parálisis.

Entonces, ¿qué hacer?

Lo primero es el esfuerzo intenso por la meditación lúcida, profunda, sufriente. La lucidez exige, supone dados, atributos que ciertamente no están al alcance de todos los seres humanos, pero que sí deben serlos del intelectual que se considere tal y cuya función social sea educar e informar: la inteligencia, el talento, la información, la honestidad y el compromiso.

La crítica revolucionaria, que es lo mismo que decir socialista, debe partir, entre otras varias de igual importancia, de esas premisas. De una honda reflexión, aunque no hamletiana, paralizante, ante la responsabilidad de la crítica. Pero responsabilidad no puede significar parálisis.

Entonces, ¿qué hacer?

Lo primero es el esfuerzo intenso por la meditación lúcida, profunda, sufriente. La lucidez exige, supone dados, atributos que ciertamente no están al alcance de todos los seres humanos, pero que sí deben serlos del intelectual que se considere tal y cuya función social sea educar e informar: la inteligencia, el talento, la información, la honestidad y el compromiso.

¿Compromiso quiere decir compadrazgo, complicidad, parcialidad?

No. El compromiso solo debe rendirse, precisamente, al cultivo de la inteligencia, la información y la autosuperación constante del talento que nos haya regalado la naturaleza para discernir y analizar. Y compromiso político, naturalmente, con la opción que hayamos tomado en la lucha de los intereses de clase de este mundo: nuestras convicciones.

Cuando es el compromiso con los intereses de las élites, los que han echado su suerte con los pobres de este mundo no tienen dudas. Allí se nota con claridad al enemigo de clase, al adversario en las lides ideológicas, cosmovisivas.

La que nos ocupa es la crítica revolucionaria (o que se autoproclama serlo)

Pero cuando el compromiso que se anuncia como revolucionario balancea ostensiblemente hacia el polo del individualismo, cuando el ego desmedido inunda el ser y obnubila la capacidad de análisis, y se piensa mucho más en el brillo y la gloria que pretendemos nos reconozcan los demás porque decimos ser fieles —sobre todo—, solo a sí mismos, casi siempre esa actitud está relacionada con una ceguera para pensar primero en cómo convertir la verdad en un arma de combate, al modo brechtiano, es decir, en favor de los intereses colectivos y de los objetivos de la opción política revolucionaria que se proclama sostener.

El ejercicio de la crítica es, intelectualmente, el más difícil y el que debe ser el más responsable de los ejercicios racionales.

Y si solo lo difícil es estimulante, como decía el gran Lezama, mucho más estimulante y necesario a los pueblos sometidos al castigo de los poderosos es saber convertir la verdad —la cúspide que pretende vencer toda crítica— en un arma contra los explotadores de este mundo. Y ello implica no mellar el filo de nuestras propias armas.

Tomado de Postcuba

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9 comentarios

  1. Roberto González López

    Mucho bla bla bla, en nombre del socialismo y la revolución,a mi me enseñaron q el principio fundamental del socialismo, el d M y E, es “…de cada cual segun su capacidad, a cada cual segun su trabajo… “, y Fidel q “…revolución es…cambiar todo lo q debe ser cambiado…”, todos sabemos q sus precios, en un momento como el q vivimos,puede y debe ser cambiado.

  2. Por lo menos revisen la bazofia de artículo y eliminen todos los párrafos duplicados y hasta triplicados, a ver si se logran hacer entender medianamente en idioma español; las tonterías de siempre las analizaremos luego.

  3. Que es esto!!!??? Da risa el estilo en que esta escrito y los conceptos q maneja, es como si lo hubieran extraído de un manual de la internacional socialista de hace 100 años … Se trata de una proclama? Un manual de uso? … Las palabras enemigo, batalla, revolución se suceden una y otra vez!! Estamos asediados por los enemigos??!! BASTA YA de boberias y palabras engañosas, la vieja y mohosa formula de hacerse las víctimas para seguir justificando políticas fallidas y seguir manteniendo un poder totalitario. Libertad para Cuba ya!

  4. no terminé de leer lo que parecia ser un buen relato pues el que tomó la noticia de Postcuba se le fue la mano con el CTRL+C y CTRL+V y pegó los mismos párrafos una y otra vez. Debemos revisar lo que subimos. Será esto una crítica honesta? saludos.

  5. Deberías explicarte mejor, talvez sea mi ignorancia (es sarcasmo) pero ese artículo no es comprensible por el uso de un lenguaje tan rebuscado, por lo tanto no cumple ningun objetivo

  6. Ante todo, en mi opinion personal, por que siempre tildan de enemigos a todo el que en algo piensa diferente. Soy uno de los que piensa que deben hacer alguna oferta en estos dias tan duro y para nada soy enemigo ni mucho menos, soy un trabajador simple de este país y podía decir más, pero no quiero hacer lo mismo que hace usted en el artículo que, repito, desde mi modesto punto de vista, Utiliza una todo un diccionario para decir algo que al final no me llegó el mensaje de nada. Compadre no vean enemigos en todas partes y utilicen el sentido comun. Por solo citar un ejemplo hoy en la revista de la mañana hablan de la posibilidad que estan ofreciendo con cinesoft para acceder de forma gratuita a las clases ONLINE. Solo dime, como mis hijos pueden acceder de forma gratuita a ese servicio, solo eso

  7. borraron mi comentario anterior! y aun asi no arreglaron el escrito. da pena eso.

  8. Muchas veces el ser humano peca de “INOCENTES”, en otras ocasiones se dejan llevar por cualquier crítica y la siguen divulgando como si fuera su verdad sin saber de donde vino y que intenciones trae (casi siempre son malas)…. Apreciamos y aceptamos la crítica constructiva, entre los que quieren sumar, construir, crear, mejorar y sobre todo TRABAJAR para y por el pueblo. No podemos seguirle el juego de los que quieren distanciar, dividir y ocasionar disgustos a nuestro PUEBLO.
    ETECSA no tiene que ceder ante infamias y calumnias, es una Empresa Socialista y trabaja para el pueblo, cuales quieran que sean las circunstancias seguirá demostrando que nuestro País puede contar con el apoyo de todos sus trabajadores, el personal es capaz de trabajar en las más precarias condiciones para restablecer los servicios bajo ciclones, tornados y desastres en general, en estos instante se trabaja en instalar servicios a los centros que tienen personas sospechosas o infestada con el Virus, arriesgando su salud para elevar las condiciones de los locales y que las personas enfermas puedan comunicarse con la Familia.
    Es una Empresa que pese al duro bloqueo que imponen los EUA creció en toda su infraestructura, aportando al incremento de la calidad de vida del Cubano, fueron instaladas alrededor de 3 mil 268 radio bases 2G, 3G y 4G., 190 nuevas áreas de navegación, entre sitios Wifi y salas de navegación y más de 124 mil hogares disponen ya de acceso a Internet.
    Debemos entender que aun cuando ETECSA tiene la voluntad de hacerlo no puede bajar los precios sin tener un respaldo tecnológico que lo acompañe, una disminución del precio con lleva a más demanda de servicios y la infraestructura, aun cuando se ha trabajo en ella no soporta un aumento desproporcionado, nuestra empresa garantizara el servicio, haciendo énfasis en la calidad, en los momentos actuales grandes grandes sitios y empresas se ven afectado en su calidad, digamos youtube, Netflix y whatsapp, están tomando medidas para bajar la calidad por el aumento en la demanda.
    En momentos difíciles, debemos todos reflexionar hacia donde concentrar el esfuerzo, a ETECSA le queda claro que garantizar los servicios de Telecomunicaciones en una situación de PANDEMIA es la prioridad. Mi apoyo a los trabajadores de ETECSA que permanecen laborando exponiendo su salud y la de su FAMILIA.

  9. Qué enemigo??? La puñalada se la está dando etecsa a su pueblo con esos precios que son una afrenta para todo ciudadano revolucionario que vive de su sudor y trabaja para las empresas estatales o en el sector presupuestado. Precios que en el caso más barato no alcanza para investigar, aprender, desarrollar y mucho menos entretenerse. Etecsa debe plantearse si no es momento para ablandar el corazón y realizar un acto de bondad para su pueblo en estos tiempos que se nos solicita cooperación y mantenernos en casa.

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