La CIA emplea sitios Webs para comunicarse con sus agentes.

Por Arthur González.

Para quienes piensan ingenuamente que Internet y las redes sociales son inofensivas, ahora tendrán nuevos elementos de como la CIA las emplea para obtener información de los usuarios, sus características personales, gustos, preferencias y círculos de amigos.

Pero la búsqueda de información es solo una parte de la utilidad que dan los servicios de inteligencia de Estados Unidos a la red de redes. Recientemente el sitio Yahoo News, publicó la información de que la contrainteligencia de Irán (en 2011) y posteriormente la de China, habían desmantelados las redes de agentes secretos de la CIA que operaban en esos países. (The New York Times informó por primera vez en mayo de 2017, sobre la eliminación de las fuentes de la CIA en China).

Según la noticia, la CIA utiliza varios sitios Webs para comunicarse con sus espías, pero fueron descubiertos y apresados en Irán y China, quedando los jefes y oficiales de la CIA en ridículo nuevamente, pues ya en 1987 la seguridad cubana logró engañarlos, sembrándoles 30 agentes que se dejaron reclutar por los yanquis, para trabajar contra Cuba.

Aquella denuncia cubana resultó en un gran escándalo, al ser expuestos en la TV local decenas de oficiales CIA cuando depositaban medios de comunicación satelital y otros similares, para que sus agentes se comunicaran con el centro principal en Langley, Virginia.

Las informaciones falsas que recibió la CIA de aquellos aparentes agentes, contaminaron sus bases de datos, causándole un daño considerable.

Según afirmó el oficial CIA, Ronald Kessler, en su libro “Incide The CIA”, páginas 44-45:

Uno de los problemas más graves que enfrenta la CIA es la posibilidad de que sus agentes sean dobles agentes, o sea que trabajen para el otro bando. Esto sucedió en Cuba donde la mayoría de los agentes reclutados por la CIA en los primeros años de la década del 60 eran agentes plantados que recibían instrucciones del Jefe Superior cubano Fidel Castro.”

Ahora, al ponerse en evidencia el empleo de Internet para establecer las comunicaciones con sus agentes secretos, la CIA tendrá que analizar bien si regresa a los métodos tradicionales de las marcas y señales, o si mantendrán idealizando las nuevas tecnologías para sus enlaces secretos.

Fuentes de la propia CIA declararon que dicho sistema a través de los sitios Web, “no fue diseñado para realizar la comunicación a largo plazo y para resistir los esfuerzos elaborados de contrainteligencia”.

Según se dio a conocer en Yahoo News, en 2008 John Reidy, un contratista de defensa cuyo trabajo consistía en identificar, contactar y gestionar fuentes humanas para la Agencia, alertó a la CIA sobre “un fallo masivo de la inteligencia”, pero entonces no prestaron atención a sus informaciones. La respuesta de la Agencia ante esas advertencias fue despedir a Reidy, acusándolo de tener conflictos de intereses, porque él tenía un negocio privado paralelo.

Algunos ex funcionarios declararon que posiblemente las consecuencias de esa detección fueran de alcance mundial, pues al parecer la CIA emplea el mismo método en otros países, lo que pone en peligro a muchas fuentes secretas de la CIA, que pudieran estar empleando alguna versión de dicho sistema, basado en sitios Webs.

Irvin McCullough, analista de Seguridad Nacional, le dijo a Yahoo News que: “este es uno de los fallos más catastróficos de inteligencia desde el 11 de septiembre, pero la CIA había castigado a la persona que sacó el problema a la luz”.

Respecto al fiasco que tuvieron en Cuba en 1987, el ex oficial de fachada profunda, Ishmael Jones, explicó como la CIA enfocó la historia de los agentes dobles cubanos, caracterizando los hechos como una muestra de su mala profesionalidad.

El volumen de información falsa introducida por estos agentes en las bases de datos de la CIA fue tan amplio, que no pudo ser extraída y una buena parte de ella aun prevalecía cuando Jones fue instruido al respecto.

 

El conflicto ahora está en lo que se decidirá para el futuro inmediato por parte de la Dirección de Ciencia y Tecnología de la CIA, responsable del sistema de comunicaciones seguras, y tendrán que convencer que el sistema que propongan en lo adelante sea seguro e inexpugnable, algo bien difícil de aseverar en un terreno tan abarcador y complejo como es el de las comunicaciones secretas.

Mientras tanto, los que opinan que la red de redes es algo inofensivo, ya saben que no todo lo que brilla es oro y que los yanquis la crearon para ser de gran utilidad, pero dejaron puertas traseras para beneficio de su comunidad de inteligencia.

Ante esto, recordemos a José Martí cuando dijo:

“No hay espía tan útil como el que descorazona al enemigo”

Fidel Castro, el cubano a quien más veces intentaron asesinar

LA HABANA (Sputnik) — El líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro (1926-2016), que hoy cumpliría 92 años, estuvo expuesto a 638 intentos de asesinato.
“Pronto deberé cumplir 90 años, nunca se me habría ocurrido tal idea y nunca fue fruto de un esfuerzo; fue capricho del azar. Pronto seré ya como todos los demás. A todos nos llegará nuestro turno, pero quedarán las ideas de los comunistas cubanos”, comentó Castro en un discurso en la clausura del VII Congreso del Partido Comunista de Cuba en 2016, unos meses antes de fallecer.
Pero en su muerte forzosa sí pensaron muchos durante casi medio siglo. Eliminarlo físicamente fue una obsesión de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de EEUU y de sus acérrimos enemigos cubanos afincados en las ciudades estadounidenses de Miami y Nueva York.
 

Hasta el año 2007 se contabilizaron 638 intentos de asesinato contra el dirigente cubano, en distintas fases de desarrollo, y llegaron a ejecutarse más de un centenar de ellos, todos de forma fallida, según servicios de inteligencia cubana.

 
En una cronología publicada en el diario oficial Granma, se destaca que uno de los primeros intentos se registró el 28 de diciembre de 1958, pocos días antes del triunfo revolucionario, cuando fue descubierto y detenido en la Sierra Maestra el estadounidense Aller Robert Nye, a quien se le incautó un fusil Remington calibre 30.06 con mira telescópica, con el que pretendía dar muerte al jefe guerrillero.
Unos meses después, el 2 de febrero de 1959, fue detenido el agente de la CIA y mercenario Allen Robert Mayer, que ingresó ilegalmente en Cuba a bordo de una avioneta, pero fue descubierto y detenido por los entonces incipientes Órganos de la Seguridad del Estado.
 

En 1960, los oficiales de la estación de la CIA y agregados militares en la embajada estadounidense en La Habana, el mayor Robert Van Horn y el coronel Jack Nichols utilizaron a la también agente Geraldine Shamma para organizar un plan de asesinato a Castro en ocasión de una de las visitas que hacía a la casa de otro dirigente.

 
La lista de intentos es larga y diversa.
Trataron de envenenarlo usando una píldora de cianuro en un batido de chocolate, o de aprovechar su afición al buceo utilizando un traje de buzo envenenado, o con explosivos con forma de moluscos con colores llamativos, durante sus inmersiones submarinas.
También se intentó con puros habanos, tanto venenosos como explosivos, dispararle con un lanza-cohetes mientras daba un discurso, ametrallarlo con una falsa cámara de televisión, envenenarlo con un bolígrafo-jeringuilla, o hacer estallar una tribuna en la que debía dar un discurso en su visita a Panamá en 2000 Cuestionado por el cineasta estadounidense Oliver Stone, Castro le respondió que la causa de su supervivencia “es que los terroristas eran mercenarios que tenían miedo a morir si ejecutaban el asesinato, o a no disfrutar la recompensa”.
 
El exgobernante cubano encabeza la lista de líderes que fueron blanco de atentados y que incluye además a los expresidentes estadounidenses Ronald Reagan (197), Richard Nixon (184), Lyndon Johnson (72), James Carter (64) y John Kennedy (42), quien murió asesinado en 1963.

EE.UU. retoma viejos planes para promover la subversión en Cuba(+Fotos)

La Habana, 24 ene (PL) Con el reciente anuncio de Estados Unidos de crear una fuerza de tarea para promover el libre flujo de información en Cuba, el país norteño retoma hoy viejos planes para alentar la subversión interna en la nación caribeña.
Así asegura Raúl Antonio Capote, exagente de los órganos de la Seguridad del Estado de la isla y quien, cumpliendo misiones de defensa de la Revolución cubana, trabajó para la Agencia Central de Inteligencia (CIA).

Tras la presentación en esta capital de un libro de su autoría titulado La guerra que se nos hace, Capote comentó a Prensa Latina que el anuncio constituye el regreso a una estrategia contra Cuba aplicada durante la administración de Barack Obama, pero cuyos inicios datan de mucho antes.
Es un tipo de agresión que utiliza vías más sutiles y enmascaradas, pero igualmente dañinas. Se trata a las claras de un enfrentamiento y una guerra cultural, dijo.
Según Capote, el llamado libre flujo de información es una constante dentro de lo que el Gobierno estadounidense trata de hacer creer al mundo sobre Cuba: que en la isla no hay libertad de expresión, la información no llega a todos y el uso de internet está prohibido. ‘Pero la realidad es muy diferente’, apuntó.
Durante la administración de Obama se habló de que las empresas estadounidenses de telecomunicaciones hicieran negocios con Cuba, no obstante, no se realizó ninguno, no hubo una sola propuesta seria en el sentido de ayudar a la isla a alcanzar una mayor capacidad para el acceso a internet, señaló.
Los proyectos presentados tuvieron siempre una visión hegemónica, la intención de apoderarse de un servicio y negar por completo el desarrollo de la tecnología en el país, agregó.
‘Tener un gran acceso a internet en Cuba, pero controlado por ellos y en función de sus intereses -los cuales apuntan contra la Revolución-, es un viejo proyecto de la CIA y el Gobierno norteamericano; eso fue una de las cosas en las que trabajé, subrayó el exagente.
De acuerdo con Capote, el asunto con internet es fundamental para Estados Unidos, pues allá conocen del incremento experimentado por la nación caribeña en cuanto al acceso, así como de las perspectivas de continuar incrementándolo sin depender de las grandes empresas norteamericanas.
‘Ellos son conscientes de tal realidad y, por tanto, le conceden gran importancia en estos momentos a convertir los escenarios digitales y virtuales en espacios de guerra contra la isla. De eso se trata lo que están anunciado ahora con total desparpajo: reconocen públicamente que van a emprender acciones para subvertir el orden interno en Cuba’, añadió.
Sin embargo -opinó Capote-, el anuncio puede ser interpretado también como una medida del apuro que tiene el Gobierno estadounidense para evitar una derrota en ese  terreno